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Arq. VICTOR JOSE STILP PICCOTTE


jueves, 18 de noviembre de 2010

GOBERNADORES ESPAÑOLES DEL TUCUMAN (HASTA 1810)


el "tucumanahaho"
(tucuman) hasta 1810

por VICTOR JOSE STILP PICCOTTE
Del Libro "Huaymocacasta, inhibicion historica de la Argentina"
tomo III (Todos los derechos reservados)

sobre fundaciones y gobernadores

Con la humildad que me confiere la investigación realizada, expreso que el vocablo "Capayán" es una expresión compuesta, probablemente de origen Cacá y no debe confundirse como quechua. 
Esta afirmación, valida además, la existencialidad en el Valle de Capayán de los caminos nativos originarios, que a comienzos de la quinta década del siglo XV fueron reutilizados y refuncionalizados por los Incas.
Por ello, afirmar por una parte, que los invasores utilizaron los caminos existentes, y confirmar por la otra, que los Jefes de las primeras entradas utilizaron caminos alternativos, cuando las evidencias desmienten la existencia de los mismos – por ejemplo el de Diego de Rojas implantado en Santiago del Estero – plantea una incongruencia existencial rayana a la paranoia literaria, pues pareciera ser que la historiografía equivale a "acomodar la historia, según convenga al discurso literario que se exponga".
 

Diego de Rojas[1]

Anecdóticamente, al "hablar" sobre la gobernación del Tucumán, y la relación con los asentamientos nativos originarios del Valle de Capayán, sé, implícitamente, que "contengo" los territorios "argentinos" inclusos desde Salta, Jujuy, Catamarca, Tucumán, y parte de los territorios "argentinos" de Santiago del Estero, La Rioja, y Córdoba.
Debido a este aspecto, "menor" según nuestra inhibida historiografía, se comprende que el término "gobernación" surge tras la llegada de los invasores ultramarinos, y sólo a partir de "ésta presencia" se constituye al antiguo territorio como un límite divisorio de "poder", olvidándose de su rol cultural e idiomático.
En consecuencia, elucidar una historia sobre los primeros españoles, y sus fundaciones en el "Tucumanahaho", y sobre los ultramarinos que conformaron la "gobernación", no resulta por cierto una tarea fácil; por el contrario, la investigación debe sortear numerosas dificultades para obtener una conclusión preclara sobre el origen concreto de los hombres y sus nombres.
Al respecto, y alejándome de la quimera, conjeturo que la presencia del "sin orejas" Gonzalo Calvo de Barrientos – español mutilado y exilado por orden de Pizarro – la penetración primaria de Diego de Almagro y sus hombres con destino a Copayapú – Chile – y la inconclusa expedición, que desde la ciudad de los Reyes intentaba apoderarse del mítico oro del Rey Blanco, conducen a la poética, para revalidar la "empresa" preconcebida por el Capitán Diego de Rojas, certificándola como la primera penetración invasora con visos "reales" hacia el territorio del Tucumanahaho.
Huelga afirmar, pero no por ello deja de ser necesario, que en el año ¿1542? (1543) esta incursión, que sólo se justificaba en la búsqueda de oro, incluía a los religiosos Francisco Galán...

De la orden de los Comendadores de San Juan.

Y al clérigo Juan Cedrón…

Quien junto a Juan Rojo, plantara los primeros olivos en la región.

Y, además, a los civiles Juan Pérez Moreno[2] (natural de la Villa de Utrera) Catalina de Enciso (compañera de Felipe Gutiérrez) Leonor de Guzmán (Traída por Hernando Carmona) y María Lope ¿López? (compañera de Bernardino de Balboa) alcanzó la zona norte de la actual provincia de La Rioja, y en tránsito hacia el valle de "Capayán", en un pueblo o valle llamado por los nativos como "Mocacaj", la caballería de avanzada sufrió una emboscada donde Rojas fue herido con una punta de basalto, acción que le provocó una septicemia que derivó en su muerte. (Cronista P. Lozano, y S. L. Quevedo, entre otros.)
Luego de que el capitán Felipe Gutiérrez fuera conminado por el Jefe de esta ¿primera? entrada al Tucumanahaho[3] (Antes de morir) para regresar a Lima, el primitivo consejero de Rojas, teniente Francisco de Mendoza, transformado en el nuevo conductor de la expedición, decide continuar con el plan trazado, y con el objetivo de hallar la "ciudad de oro y del Rey Blanco" ordenó seguir rumbo a la actual provincia de Córdoba, y posteriormente hasta el cauce del río Carcarañá.

 Francisco de Mendoza

Mendoza, empecinado en la búsqueda de la mítica ciudad con edificios de oro y de plata, luego de múltiples y penosas peripecias en el "desconocido territorio" arribó con sus hombres hasta el río Paraná, y desde allí remontó hasta el sitio del Fuerte elevado por orden de Sebastián Gaboto.
Ante su terca postura de remontar el río Paraná a fines de investigar las costas que conducían al Fuerte de Asunción, los nativos iniciaron un motín que acabó con su vida.[4] 
Nicolás de Heredia, el segundo consejero, en conocimiento de lo sucedido con Mendoza, decide en el año 1545 atravesar las sierras pampeanas con rumbo hacia el oriente; pero como no halló rastros de la ciudad perdida, se sucedieron reyertas entre los hombres que llevaron al fracaso de la aventura.
Heredia aplicó sanciones "ejemplares" las que terminaron con la vida de los invasores más agresivos, entre ellos, Sancho Hinojosa.

 Juan Núñez del Prado.

En el año 1549 el Capitán Juan Núñez del Prado, que era natural de Badajoz, fue designado por Cédula Real como el primer gobernador del Tucumán.

La provisión fue firmada por los Reyes el 19 de junio de 1549, y entre sus considerandos se lee… "en la parte y sitio que os pareciese más conveniente para poblar, pobléis un pueblo"

Desde Potosí, y por orden del licenciado Pedro de La Gasca, la expedición de Juan Núñez del Prado accedió al Tucumanahaho en los primeros días del año 1550, compuesta por setenta soldados guiados por el teniente Juan de Santa Cruz.
Del Prado, con la intención de imponer el "orden", y, a efectos de congraciarse con su inmediato superior, a orillas del "Río Escaba" (actual provincia de Tucumán) fundó la ciudad "Del Barco" el día 29 de junio de ese mismo año.[5]

El nombre fue puesto en honor al gobernador La Gasca que había nacido en Barco de Ávila, España.

La implantación de una ciudad española en desconocimiento del cabildo de Santiago del Nuevo Extremo, generó problemas de jurisdicción con Pedro de Valdivia, motivo que determinó la migración de la fundación original hacia el Valle de Quiri Quiri, en las adyacencias de Tolombón.[6] Pero a pesar de la buena relación que Núñez del Prado entabló con el cacique de los "calchaquíes", decidió enviar a su hombre de confianza, Blas de Rosales, para que reconociera un territorio con mayor aptitud para los sembradíos. Rosales se dirigió con rumbo sureste siguiendo el cauce del Río Salado y al regresar confió a Del Prado que un lugar propicio para la ciudad de "El Barco" sería Taquicajta. [7]
El español, convencido de que en ese tercer asentamiento Valdivia no podría ejercer ninguna superintendencia, trasladó la ciudad, ante el descontento de los vecinos, a finales del año 1552.
Pero Valdivia, que lejos estaba de saber que moriría descuartizado en manos de los nativos, aprovechó la circunstancia de que el teniente Francisco de Aguirre se encontraba "pacificando" la región de La Serena (Ciudad que había fundado Juan Bohon) y mudando de aire las órdenes iniciales, envía nuevas indicaciones para que se dirija a las regiones "invadidas por sus amigos españoles del norte".

 Francisco de Aguirre.

Aguirre, cumpliendo fielmente las órdenes de su amigo, arriba al Tucumanahaho para "imponer el orden". Inmediatamente expulsa a Núñez del Prado, y toma la decisión de "correr dos kilómetros" la ciudad de "El Barco" (desde su tercer sitio de fundación) cambiándole el nombre por "Nueva Santiago en el estero" (Actual Santiago del Estero) en una clara advertencia a Lima.
Con la idea de consolidar ese posicionamiento, Aguirre intenta concretar la fundación de una nueva ciudad española entre ambas Santiago, pero debe retornar a Chile, y Juan Gregorio Bazan se hace cargo del poder. Éste, de peor laya que su antecesor y mentor, inicia el sometimiento de los nativos de la región, tarea por la que es recompensado con el grado de Teniente General.
Rodrigo de Aguirre y Gregorio de Ardiles asumen la continuidad en el período que transcurre entre los años 1556 a 1557.
En junio del año 1556…

Los vecinos Hernán Mejía Miraval, Rodrigo de Quiroga, Bartolomé de Mansilla, Nicolás de garnica y Pedro de Cáceres, regresan desde Chile con una delegación militar y religiosa, trayendo hacia la nueva Santiago y los valles adyacentes, semillas de algodón, plantas de vid, higueras y árboles frutales[8] de castilla, entrando vacas, ovejas y yeguas[9].

El regreso del religioso Juan Cedrón (¿Cerón o Cidrón?) que en el año 1543 había acompañado la expedición de Diego de Rojas, permite el inicio de los trabajos de implantación de especies vegetales en la región del Tucumanahaho. (Olivos, Vid, Naranjos, etc.) Aunque la presión de los nativos impide que esta tarea se desarrolle con normalidad. Esta resistencia obliga a los españoles a rescatar la idea de Francisco de Aguirre, y acometer el asentamiento de una nueva ciudad entre ambas Santiago. Consecuentemente, la fundación se concreta en territorios aledaños a la ciudadela Inca del Shincal (Catamarca) cuando el General ¿Capitán? Juan Pérez de Zurita, funda el día 24 de junio de 1558, la ciudad de Londres de la Nueva Inglaterra en el valle del Quinmibil, en honor a la Reina Inglesa Maria Tudor.[10]
Y aunque este asentamiento no logra consolidarse, un nuevo religioso, Juan Rojo, se une a la tarea del franciscano Cedrón, y amplía el territorio de plantación de frutales de Castilla.

Incluyendo las regiones del oeste catamarqueño y del norte de La Rioja.

A pesar de que la resistencia nativa deteriora los planes de los invasores, y obliga a los religiosos a dirigirse hacia territorio de las actuales provincias de San Juan y Mendoza, desde Potosí se resuelve la presencia de Gregorio de Castañeda, quien a efectos de evitar el asedio de los nativos traslada en el año 1561 la ciudad fundada por Zurita hasta el valle de Conando. (Actual Andalgalá, Catamarca) Un año después, Juan Gregorio Bazan asume como "Gobernador de facto" hasta el año 1563.
La región continúa entre el vaivén de jurisdicciones españolas y resistencia nativa, aunque siempre dependiente del Virreinato del Perú. Tal vez por ello en el año 1563 la Corona confirma que el "Tucumanahaho" debe tener "vida propia" y en pro de ello, da forma legal y ordena la creación de la "Gobernación del Tucumán".
¿Quién puede ser su gobernador? ¡Huelgan las respuestas! nadie mejor que un "viejo conocedor" del territorio para llevar adelante la gobernación. En efecto, Francisco de Aguirre acepta el nuevo convite aunque pronto abandona su cargo, el cual es ocupado por uno de sus enemigos "íntimos", Diego de Pacheco, quien decide legalizar la acción de los opositores de Aguirre, y da visto bueno a la fundación de la ciudad de Nuestra Señora de Talavera de Esteco.[11]

Año 1568 a 1692[12]

Esta ciudad toma mayor importancia que la trasladada por Francisco de Aguirre, y por ello desde Perú se envía a Diego de Villaroel con el objetivo de fortalecer una ciudad capital en territorio del Tucumanahaho, entre Potosí y la Nueva Santiago al lado del río Estero. (Hoy Dulce) En cumplimiento de las órdenes del Virrey, Diego de Villaroel funda a orillas de "Río Escaba" la ciudad de "San Miguel de Tucumán y Nueva Tierra de Promisión" – año 1565 – sobre la traza de las ciudades de El Barco I (1550) y Cañete (1560) a 27º de latitud sur y a ¿69º? de longitud oeste. (Ciudad que se emplaza en el sitio definitivo ciento veinte años después)

 J. L. de Cabrera

En el año 1569, decidido a recuperar su antiguo esplendor, regresa desde Chile Francisco de Aguirre, aunque ya sus fuerzas se encuentran menguadas, y ello permite la irrupción de Pedro Diego de Arana y de Nicolás Carrizo, quienes se hacen cargo del gobierno interino en el año 1570. La Corona en un intento por revalidar la presencia de fuertes e incondicionales representantes en la región, decide enviar a Jerónimo Luis de Cabrera, quien arriba en el año 1571. Su intención primaria es dar continuidad al plan de conexión al puerto de Buenos Aires con Potosí, y para ello resulta inevitable la fundación de una nueva ciudad, hecho que consuma en el año 1573, al consolidar Córdoba del Tucumán en el llano.
Un año después Gonzalo de Abreu y Figueroa sucede al fundador de la ciudad de Córdoba (En la Nueva Andalucía) y funda la ciudad de San Clemente de la Nueva Sevilla. (Actual sitio lírico de Chicoana) Pero su accionar de gobierno, tiránico y malvado, motivan su inmediato reemplazo.

Antes de su destitución, Abreu decreta la muerte de Jerónimo Luis de Cabrera.

En el mes de noviembre del año 1577 arriba el Licenciado Hernando de Lerma, nombrado por el Rey Felipe II, quien lejos de corregir los excesos de su antecesor, los amplía. Lerma se caracteriza por llevar adelante un gobierno autoritario e inicuo, en total rebelión con los deseos de la Audiencia de Charcas. Lerma, propenso a las actitudes irracionales, reniega de la designación de las autoridades eclesiásticas, y en una actitud que fuera denunciada por los religiosos, obliga al designado Obispo Francisco de Vitoria a anticipar su llegada al Tucumán, acción que resulta inadmisible para el religioso portugués. Por ello, con el objetivo de "calmar" a Lerma, Vitoria nombra como representante y Deán al presbítero Francisco de Salcedo, aunque esto, lejos de apaciguar los ánimos del gobernador, los estimula.


Hernando de Lerma

En efecto, el accionar del español culmina con un proceso al Deán designado por el Obispo, a quien ordena encarcelar junto al ex Vicario Morillo y al padre Pedro García.
No satisfecho con lo perpetrado, Hernando de Lerma deporta a los tres religiosos rumbo a Lima. Tres años después, el día 16 de abril de 1582, durante la ceremonia de fundación de la ciudad de Salta, Hernando de Lerma tributa honores al odio, ya que el Obispo Francisco de Vitoria llega acompañado por los religiosos Bartolomé de la Cruz, Nicolás Gómez y Francisco de Salcedo. (A quien había expulsado) La actitud del Obispo de traer nuevamente al Tucumán al Deán Salcedo, es tomada por Lerma como una provocación, y en una reacción violenta amenaza de muerte a Vitoria.

"Saludarle éste y reñir con él fue todo uno: empezó por oponerse (Lerma) a la prosecución de su viaje (Del obispo) y acabó más tarde con decir que le ahorcaría de un algarrobo junto a los clérigos y frailes."[13]

Efectivamente, Hernando de Lerma intima al Obispo para permanecer cuatro meses en la capilla de Talavera del Esteco, y luego de acceder a su llegada al Tucumán, lo obliga a huir junto a sus delegados hacia la misma ciudad.

 Juan Ramírez de Velasco.[14]

Resuelto a "normalizar" la gobernación, el Rey decide reemplazar al despótico gobernador, y para ello envía a un recio militar, forjado en combates de mar y de tierra. El nuevo gobernador es hijo dilecto de un pequeño pueblo llamado Estollo, en la región de Logroño, La Rioja, España. Claro, que mientras se aguarda la llegada del nuevo gobernante, alguien debe hacerse cargo del desorganizado territorio, y el osado Alonso de Cepeda asume el compromiso.
Finalmente se presenta Juan Ramírez de la Pesina (Piscina) y Velasco y Ábalos y De la Calle, quien asume en el año 1586 con la intención de recuperar la jurisdicción concedida a la frustrada ciudad de Londres de la Nueva Inglaterra.
Confina a su predecesor y luego, convencido que debe asegurar un posicionamiento militar en los valles contiguos a la primera Londres, inicia el derrotero con destino al valle de Quinmibil, pero una contraorden real lo obliga a consolidar un asentamiento en un valle "mas pacífico" y por ello cruza las sierras hacia el sur y funda la ciudad de Todos Los Santos de la Nueva Rioja.

20 de mayo de 1591

A fines de ese mismo año Ramírez de Velasco debe enfrentar una organizada ofensiva Cacá comandada por el cacique Silpitucla. Dominada la misma, en el año 1592  funda la ciudad de Madrid de las Juntas, que en definitiva fue el asentamiento al que el gobernador Alonso de Rivera se trasladó en el año 1609 llamándole Talavera de Madrid, en realidad la mítica Esteco que fuera destruida por el terremoto del 13 de Septiembre de 1692. (P. Lozano, entre otros.)
En el año 1593 Fernando de Zárate asume la gobernación, y, además, se ve obligado por orden del Rey Felipe II a defender el puerto de Buenos Aires de las amenazas de los corsarios ingleses. Retirado Zarate hacia el puerto abierto al Atlántico, asume Pedro Mercado de Peñaloza, quien establece la protección de todas las ciudades españolas, uniéndolas en conceptos defensivos a fines de evitar la sublevación de los nativos Cacá que habitaban en la actual provincia de La Rioja.[15]
Entre los años 1600 y 1603 se hicieron cargo de la gobernación del Tucumán, Francisco Martínez de Leiva y Francisco de Barraza y Cárdenas. En el año 1605 asume Alonso de Ribera, que venía precedido de la "gloria de haber luchado contra los araucanos" en Chile, e inmediatamente trata de "recuperar" la jurisdicción que le correspondía a Londres, y que había sido "usurpada" por su antecesor Ramírez de Velasco. Para ello refunda la ciudad de Londres, esta vez en el valle de Famayfil en el año 1607, por intermedio del capitán Gaspar Doncel, quien le otorga el nombre de San Juan Bautista de la Ribera de Londres.

En 1609 a tres leguas al oeste de la unión de los ríos Pasaje y Piedras funda Talavera de Madrid, "la traslación de Esteco"

En el año 1612 Luís de Quiñones Osorio, Juez de la Real Audiencia de Charcas, impulsado por prominentes miembros de la Orden de San Ignacio de Loyola, es designado gobernador, y su principal misión fue la de restablecer los colegios que los jesuitas debieron abandonar en la Nueva Santiago.
En 1619 Juan Alonso de Vera y Aragón es designado por el Virrey, pero sus problemas personales con el obispo de la diócesis Dr. Julián de Cortázar, le llevaron a cometer errores tácticos que impulsaron una nueva arremetida de los nativos, tratando de recuperar los territorios usurpados, y expulsar a los invasores de los mismos.
Martín de Ledesma y Valderrama lo reemplaza en el año 1621, dando impulso a la creación de la "aduana seca" de Córdoba del Tucumán, en el llano, que permite fiscalizar y controlar el tránsito de mercaderías ingresadas por el Río de la Plata con destino a los mercados del Alto Perú. Otra de sus órdenes fue transformar el Colegio Máximo de Córdoba en Universidad.
En el año 1627 Felipe de Albornoz, incoherente en sus decisiones, permite el primer gran alzamiento Cacá, cuyos guerreros destruyen las ciudades españolas asentadas en el Valle.
En vistas del peligro de desaparición de la provincia del Tucumán, la Corona ordena la presencia (Año 1632) de Jerónimo Luis de Cabrera y Garay (Nieto del fundador de Córdoba por parte paterna, y nieto del fundador de la segunda ciudad de Buenos Aires por parte materna[16]) y luego, por mediación de Albornoz a Pedro Ramírez de Contreras ¿De Ramírez Contreras? quien logra la "sumisión" de los nativos.
El período de paz que prosigue a estos sucesos alcanza al año 1637 cuando se hace cargo de la gobernación Francisco de Avendaño y Valdivia, y luego, en el año 1641 Gil de Oscariz Beaumont y Navarra.
En el año 1642 Baltasar Pardo de Figueroa en conocimiento de la invasión portuguesa a la ciudad y puerto de Buenos Aires, toma el poder y forma un ejército para dirigirse al estuario del río de la Plata y expulsar a los invasores. (Acción que efectivamente llevó a cabo con éxito) En el año 1644 Gutiérrez de Acosta y Padilla debe hacerse cargo de los efectos del terremoto que destruyera numerosos edificios en la región.

Entre ellos la iglesia matriz de Salta a la que reconstruyó.

Francisco Gil de Negrete asume en el año 1650 (Durante su gobierno se inicia la declinación en la extracción de metales nobles en Potosí) y es reemplazado por Roque Nestares Aguado en el año 1651. Cuatro años después, Alonso de Mercado y Villacorta es designado por el Virrey, y con la orden de poner fin a las rebeliones en el territorio del Tucumanahaho, lleva a cabo una acción de "exterminio" que deriva en la capitulación nativa, sometiendo a los sobrevivientes a servicios personales ("indios domésticos") o bien, distribuyéndolos en reducciones de pueblos. En muchos casos se les aplicó la "Ley del extrañamiento" que consistía literalmente en el desarraigo de pueblos nativos completos.

Por esta benemérita acción, Alonso fue designado gobernador del Río de la Plata y terminó uniéndose al tráfico de mercaderías y esclavos. Y aunque fue apresado, y sometido a juicio, la Corona lo absolvió en virtud de sus nobles acciones.

En el año 1658 – 12 de julio – se elevan los muros del Fuerte de Andalgalá, y a comienzos del año 1660 en reconocimiento por sus servicios a la Corona, fue designado como gobernador Jerónimo Luis de Cabrera y Garay. (Anteriormente había sido designado como gobernador en Buenos Aires entre los años 1641 y 1645) Ese mismo año lo reemplaza Pedro de Montoya. Y cuatro años después asume nuevamente Alonso de Mercado y Villacorta, quien debe enfrentarse a un nuevo levantamiento nativo encabezado por el falso Inca Pedro Chamijo.

Que se hacía llamar Pedro Bohórquez y Girón.

Efectivamente, en el año 1667 Alonso de Mercado y Villacorta ingresa al valle (Londres, Capayán  y Arauco) para dar fin a las rebeliones, iniciando un macabro plan de destierro de las comunidades originarias que la historia oficial Argentina ha tratado de minimizar.

Se calcula en más de treinta mil nativos, el número de personas condenadas al destierro, y en una cifra similar a los que murieron[17]

"Pacificada nuevamente la región", la Corona envía en el año 1670 a Don Ángel de Peredo, natural de Quevedo, España, y caballero de la Orden de Santiago, quien ocupó el gobierno entre los años 1670 a 1674. Posteriormente se hace cargo José de Garro, quien penetra en el territorio del Chaco y establece un fuerte en el Pongo (este de Jujuy) a efectos de brindar protección a la ciudad. En el año 1678 asume Juan Diez de Andino, quien arremete contra los nativos mocovíes, a efectos de proteger y asegurar el camino al Perú.
En el año 1681 Antonio de Vera y Mújica, en conocimiento de la rebelión nativa sobre Esteco, que ocasionó la muerte de dos religiosos, realizó una expedición de castigo a la ciudad y a pesar de que logra rescatar los restos mortales de los misioneros, las intensas lluvias lo obligaron a regresar sin poder castigar a los autores del crimen.

 F. de Mendoza Mate de Luna[18]

Fernando de Mendoza Mate de Luna asume en el año 1681 y dos años después funda la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca. En el año 1686 Tomas Félix de Argandoña Alicante, que había llegado a América como acompañante del Marqués de Mancera, es designado gobernador hasta el año 1691. Lo sucede Martín de Jáuregui, y en el año 1696 es designado Juan de Zamudio quien traslada (1700) a Salta la sede civil del gobierno que funcionaba en Santiago del Estero. Luego reubica en Jujuy la aduana que estaba en Córdoba, y finalmente, en el año 1697 derrota a los guerreros Cacá "garantizando el dominio español sobre el Valle".

Aunque luego sobrevendrían actos de rebelión en el norte.

Le sucede en el año 1701 José de la Torre Vela. Y en el año 1702 Gaspar de Barahona. Este último, es designado por testamento del Gobernador Torre Vela, y toma posesión de la magistratura al mismo tiempo que llegaba de España la cédula real que nombraba a Esteban de Urízar y Arespachochaga. En el año 1707 el Virrey del Perú dispone que la capital de la región se establezca en la ciudad de Salta. Tras dos décadas de incoherencias, asume Isidro Ortiz de Haro en el año 1724, pero antes de concluir el primer año de su mandato es destituido por el cabildo de Salta. Institución que en el año 1725 nombra a Alonso de Alfaro quien interinamente acepta ocupar el cargo obedeciendo lo determinado por la Audiencia de Charcas.
En el año 1727 asume Baltazar de Abarc, quien consolida la permanencia de los jesuitas y defiende las fronteras de la gobernación. En el año 1730 asume Manuel Félix de Arache nombrado por el Virrey del Perú, Marqués de Castelfuerte. Durante su mandato se organizó un ejército de 1000 hombres para combatir a los nativos. (Falleció en Salta el 16 de julio de 1732) ese mismo año asume Juan de Armaza y Arregui, nacido en la ciudad y puerto de Buenos Aires, quien se desempeñó en el cargo hasta el año 1935, renunciando a consecuencia de la matanza de 300 vecinos de Salta a manos de los nativos.

Vivió en Santiago del Estero, y se radicó en Salta donde murió en el año 1737.

Matías de Anglés y Gortari asume la Gobernación en el año 1735 (Muere en 1739) Juan de Santiso y Moscoso lo reemplaza y conforma un ejército para afrontar el ataque de Tobas, Mataguayos y Mocovíes, a los que derrota y posteriormente invita a firmar un tratado de amistad. Le sucede en el año 1743 Juan Alonso Espinoza de los Monteros. Y luego Juan Victorino Martínez de Tineo, quien en 1749 renunció después de fracasar la sofocación de una sublevación nativa en los valles de Catamarca. Estos conflictos son resueltos en el año 1752 por Juan Francisco Pestaña Chumacero quien en el año 1757 se fue a Charcas, promovido a la Presidencia de dicha Audiencia.
Seguidamente acepta Joaquín Espinoza y Dávalos nacido en Lima, que gobernó la Provincia durante siete años, hasta el año 1764. Le sucede Juan Manuel Fernández Campero que nombra como Teniente de Gobernador de Santiago del Estero al Gral. Manuel del Castaño, a la sazón el ejecutor de la orden de Carlos III, de expulsar a los jesuitas del territorio del Virreinato.
En el año 1769 Gerónimo de Matorras tío del héroe patrio Gral. José de San Martín, inicia su periodo pacificando la región chaqueña, para lo cual funda fortines, hasta que en el año 1775 fallece a causa de una enfermedad desconocida. Asume Francisco Gavino Arias nacido en Salta y nombrado Juez Pacificador y Comisario de la Frontera de Esteco y Coronel de milicias. Es el autor del Plan que prevé una nueva expedición al Chaco.
Durante el desarrollo de la misma, explora las márgenes del Río Bermejo y funda las ciudades de San Bernardo y La Cangayé. En el año 1777 Antonio Arriaga asume como gobernador Interino, y en el año 1778 asume Andrés de Mestre, quien fue el último gobernador del Tucumán y Primero de la intendencia de Salta.

Se lo considera el primer gobernador dependiente del Virreinato del Río de la Plata. Mestre creó un servicio postal y promovió la construcción de puentes y rutas.

En el año 1790 Ramón García de León y Pizarro, nacido en África en 1729. Hijo, hermano y nieto de motrileños. Fundó Orán, que a la sazón fue la última ciudad española en América.

En homenaje a su ciudad de nacimiento, Orán de África.

En 1792 Salta se erige como Capital de la Intendencia de Salta del Tucumán. Posteriormente, asumen como gobernadores, en el año 1797 Tadeo Dávila; en el año 1798 Tadeo Luz; en el año 1807 Tomás de Arrigúniga y Archioído; en el año 1808 José de Medeiros; en el año 1808 Nicolás Severo de Isasmendi Echalar

Nombrado por el Virrey de Buenos Aires, Santiago de Liniers, ante el fallecimiento del gobernador Luz.

En el año 1810 asume un hijo de Andrés de Mestre, Joaquín Mestre, ferviente adherente a las ideas de mayo, quien inmediatamente es reemplazado por Nicolás Severo de Isasmendi Echalar que no corresponde con el pronunciamiento del Cabildo de Salta a favor de los sucesos de mayo y a la Junta de Gobierno de Buenos Aires del día 19 de mayo de 1810. Por este motivo entra en conflicto con los cabildantes, y es depuesto como Gobernador por Feliciano Chiclana que había llegado al Norte enviado por la Junta de Buenos Aires.[19]
Más tarde se escucharán las voces desde la ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires, sobre que…

¡El pueblo quiere saber de que se trata!

Versos oficiales aparte, esa historia es conocida por todos…


[1] Fragmento de la obra pictórica.
[2] Este español, colaborador de los hermanos Pizarro en las guerras contra Diego de Almagro, acompañó a Diego de Rojas, y años después regresó para asentarse como vecino en la ciudad del "El Barco III" trasladada por Francisco de Aguirre, participando de las fundaciones de otras ciudades españolas en la región.
[3] El primer español en penetrar en los valles del NOA (Tucumanahaho) fue el excomulgado por Pizarro, Gonzalo Calvo de Barrientos, el segundo fue Diego de Almagro.
[4] Otra versión (que recojo en el presente libro) relata que fue Heredia quien impulsó a sus dirigidos para dar muerte a Mendoza.
[5] Archivo General de Bolivia.
[6] Levillier, Roberto. Ibídem. (Obra det. en Anexo II, Tomo V) "La Gasca le había conferido en 1548 a Valdivia, la línea septentrional que otorgaba a la jurisdicción de Santiago de la Nueva Extremadura, los actuales territorios de La Rioja, parte meridional de Catamarca y Tucumán, y áreas de Córdoba, San Luis y San Juan. (64º 34' 52")
[7] Taquigasta.
[8] Entre los que se encontraba el olivo.
[9] Levillier, Roberto. Ibídem. (Obra det. en Anexo II, Tomo V)
[10] En la redacción del acta de jurisdicción de la capital española en el NOA, se incluyen los pueblos nativos "Del Agua Caliente, Aimogasta y Machingasta. (Actuales pueblos del norte de La Rioja)
[11] Del Techo, Nicolás. Ibídem. (Obra det. en Anexo II, Tomo V) Afirma que…"Sabedor de esto el virrey del Perú, en el año 1563, dispuso que fuera al Tucumán con extensas facultades Francisco de Aguirre, quien con su energía y buena suerte sometió de nuevo á los indígenas; fundó la ciudad de Esteco, y restableció el orden en el país; mas como luego se enredase en varias cuestiones, tuvo que regresar al Perú."
[12] El terremoto del año 1692 la destruyó.
[13] Bruno, Cayetano. "Historia de la Iglesia en Argentina" Ibídem. (Obra det. en Anexo II, Tomo V)
[14] De la obra pictórica sobre la Fundación de Todos los Santos de la Nueva Rioja.
[15] Cotejar con el Vínculo referido a la Virgen del Rosario, en el Tomo IV.
[16] Hijo mayor de Gonzalo Martel de Cabrera, casado con una hija de Juan de Garay (Gonzalo era hijo del fundador de Córdoba) el cual fue condenado de muerte en Charcas (Acusado de ser Jefe de los conspiradores que planeaban someterse a las pretensiones inglesas y francesas de dominio territorial) el día 12 de marzo del año 1599.
[17] El Puerto de Buenos Aires tenía una población estable, inferior a los mil habitantes.
[18] De la obra pictórica sobre la Fundación de San Fernando del Valle de Catamarca.
[19] Documentos del Museo Histórico del Norte. Datos relevados de www.museonor.gov.ar    www.camdipsalta.gov.ar